lunes, 27 de diciembre de 2010

La Libertad de ser TU.

Cuántas veces hemos escuchado o leído, que podemos elegir nuestro futuro y que somos arquitectos de lo que sucederá dentro unos meses o años en nuestra vida?
Por más que queramos hacernos de la vista gorda, vivimos en un mundo que oscila entre el bien y el mal y en la mayoría de los casos, para no decir todos, no existen tantos matices entre un polo y otro, como tanto nos gustaría para poder justificar algunas acciones que van inclinadas mas hacia el mal que al bien, pero que nos desagrada reconocer ante nuestra consciencia y la mirada de quienes nos rodean.
Entonces que es el libre albedrío?, de que se trata esa libertad de la cual se nos habla desde la biblia hasta nuestros días? Pues el termino libertad suele ser muy subjetivo cuando del ser humano se trata, ya que dependiendo de nuestros intereses, podríamos acomodarnos y pensar que libertad y libre albedrío es el derecho de hacer lo que se nos apetezca, es una especie de democracia vivencial, o alguna explicación más que se nos ocurra cuando queremos defender la tan afamada y polémica libertad del ser humano.
Esa libertad que nos preocupamos tanto manifestar a través de nuestras acciones, aquello de “hacer lo que nos da la gana”, y el placer de sentirnos dueños de nosotros mismos y porque no también de quienes nos rodean , los cuales pueden ser hijos, parejas, comunidad, vecinos, empleados, etc.
Tristemente para muchos, esa forma de pensar y actuar dista mucho de la autentica libertad. Ser libres es un asunto personal, no tiene nada que ver con otra persona. Es en nuestro interior donde nace y se nutre la esclavitud o la libertad, de acuerdo a nuestros pensamientos y al ejercicio del discernimiento en nuestra toma de decisiones.
Debemos cada día ejercer la difícil capacidad de hacer y decir lo que pienso y siento sin hacerle daño a ningún ser vivo que me rodee, y aun así sentirme libre y tranquilo conmigo mismo y con los demás. Esa es la verdadera libertad tan soñada por todos. No se trata de libertinaje, no cae en la inmoralidad, tampoco violar las leyes en todas sus dimensiones y mucho menos faltar el respeto a la sociedad y a quienes amamos.
Nuestra libertad como humanos, no requiere aplastar a nadie para ser libres, porque cada vez que hacemos daño a los demás, estamos demostrando que somos realmente esclavos y no dueños de nosotros mismos a través de nuestras acciones.
Discernir es el gran aliado de la libertad, todos podemos lograr ver el bien y el mal en cada situación, pero mas importante aun, no solo verlo sino elegir el bien para lograr alcanzar la seguridad de que ejercemos una libertad responsable con nosotros y con los demás y que somos dueños de ese equilibrio que tanto añoramos.
No pongamos mas grilletes a nuestra alma, no podemos continuar encarcelados y continuar condicionando nuestra liberación y mucho menos culpar a los demás de nuestra prisión (familia, gobierno, la sociedad, el trabajo, las autoridades, etc.). Somos nosotros mismos los responsables de liberarnos o encarcelarnos, nunca olvidando que la línea que divide la esclavitud de la libertad es prácticamente invisible.
Aprendamos a tomar decisiones sabias, a descubrir nuestra misión en la vida, a discernir y tener consciencia de que toda acción o no acción tiene una consecuencia, pero sobre todo modelar ante quienes nos rodean un ser humano pleno y responsable.
Olga Maria Renville®

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